Originado como un clásico para el verano, el café frappé se ha transformado en una bebida popular en todo el mundo. Conoce cómo prepararlo en casa con ingredientes simples y algunas variantes para todos los gustos.
El café frappé nació como una opción para los días de calor intenso. Con su combinación de hielo, leche y café espresso, logró rápidamente convertirse en un ícono global. En casa, se puede lograr la misma textura con una buena licuadora y algunos trucos, como usar café fuerte para que el sabor no se diluya.
Los más golosos eligen versiones con dulce de leche o chocolate, mientras que los puristas prefieren el toque amargo del espresso bien cargado. Sea cual sea la elección, su éxito está en ese equilibrio entre frescura y cremosidad.
Preparación: Colocar en el vaso de una licuadora el café, la leche, el endulzante y el hielo. Licuar hasta homogeneizar y servir en un vaso alto. Coronar la superficie con un copo de crema chantillí y decorar a gusto con salsa de caramelo y chocolate rallado.
