El ninguneo de Trump a Corina Machado tendría su origen en el premio Nobel de la Paz que recibió la opositora venezolana. Según reveló el Washington Post, el presidente de Estados Unidos pensaba que el galardón debía ser para él, como afirmó públicamente en más de una ocasión.
Trump suele sentir como una afrenta que la academia de Suecia haya entregado el Nobel de la paz a su antecesor demócrata Barack Obama y no lo considere para la misma distinción, dado sus esfuerzos por terminar con la guerra en Ucrania y Gaza.
Según adelantó Trump, Corina Machado no cumplirá ninguna función en la transición del poder en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro. Trump también descartó a Edmundo González Urrutia, el candidato electoral a quien todo indica, le robaron la última elección.
«Creo que le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto», declaró Trump luego del secuestro de Nicolás Maduro.
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Las declaraciones del presidente de EEUU fueron un duro golpe a las expectativas de Machado y de González. Suponían que, depuesto Maduro, serían ellos quien se harían con el poder. Lo mismo creía Milei, que pidió por el candidato opositor, que ni siquiera fue considerado.
Creo que le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto.
El Washington Post publicó que dos fuentes de la Casa Blanca aseguraron que el premio Nobel a Machado rompió sus puentes con el gobierno de Trump. Explican que el Nobel fue «codiciado abiertamente» por el presidente.
«Aunque Machado finalmente dijo que dedicaba el premio a Trump, su aceptación fue un ‘pecado supremo'», dijo una de las personas consultadas por el diario.
«Si lo hubiera rechazado y hubiera dicho: ‘No puedo aceptarlo porque es de Donald Trump’, hoy sería la presidenta de Venezuela», afirmó la fuente.
