En respuesta al incremento global del precio del crudo, las autoridades nacionales modificaron la normativa para incrementar el porcentaje de bioetanol permitido en las naftas, una medida que busca contener los precios en el mercado interno.
El Gobierno nacional implementó un aumento en el porcentaje de bioetanol autorizado para mezclar con las naftas. Esta decisión regulatoria se enmarca en un contexto internacional de alza sostenida en el valor del barril de petróleo, que impacta directamente en los costos de los combustibles a nivel local.
La medida técnica apunta a moderar la presión alcista sobre los precios en las estaciones de servicio, ofreciendo una alternativa que incorpora un componente de producción nacional. El bioetanol, derivado generalmente de cultivos como la caña de azúcar o el maíz, se utiliza como un componente en los combustibles denominados «ecológicos» o de corte.
Las fluctuaciones en el mercado energético mundial, influenciadas por factores geopolíticos y de oferta y demanda, suelen tener un efecto directo en la economía argentina. La modificación en la fórmula de los combustibles representa una de las herramientas disponibles para las autoridades para amortiguar dicho impacto en los consumidores.
