Tras el anuncio de un paro general por parte de la CGT, el presidente Javier Milei publicó un mensaje en su cuenta de X que generó interpretaciones y especulaciones en el ámbito político y sindical.
La central obrera confirmó una medida de fuerza de 24 horas para este jueves y anticipó que “la Argentina se paralizará de punta a punta”, en rechazo al proyecto de Reforma Laboral que se debate en el Congreso. El anuncio se realizó en conferencia de prensa, donde el secretario general Jorge Sola, acompañado por los cosecretarios Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, sostuvo que los gremios “no están en contra de una reforma laboral, pero sí de perder derechos”.
En ese contexto, Milei optó por una reacción breve y enigmática en redes sociales, sin mencionar de manera directa a la CGT ni al paro. El mensaje fue interpretado como una respuesta indirecta al desafío sindical, en medio de la tensión creciente entre el Gobierno y el movimiento obrero.
Petroleros y Camioneros de Chubut adhieren al paro de la CGT contra la reforma laboral
X de @OPRArgentina
“Conspiranoico yo? Fin”, expresó este miércoles por la mañana, refiriéndose a las contundentes medidas de fuerza para este jueves 19.
La relación entre la administración nacional y la central sindical atraviesa uno de sus momentos más tensos desde el inicio de la gestión. El Ejecutivo impulsa cambios en la legislación laboral que, según argumenta, buscan modernizar el mercado de trabajo y reducir la informalidad. Desde la CGT, en cambio, advierten que la iniciativa implica retrocesos en derechos adquiridos y afecta garantías históricas de los trabajadores.
Con Adorni en el directorio, YPF analizará esta semana la venta de Manantiales Behr
El paro anunciado se suma a una serie de advertencias y movilizaciones previas que la central obrera viene realizando frente al avance del proyecto oficial. Mientras tanto, el Gobierno mantiene su postura de avanzar con las reformas estructurales que considera necesarias para el rumbo económico del país.
X de Javier Milei
La publicación del Presidente, lejos de descomprimir la situación, alimentó el clima de expectativa sobre cómo evolucionará el conflicto en los próximos días y cuál será el impacto político y social de la medida de fuerza.
