Álvaro Delgado nuevo Presidente del PN: un partido cada vez más virado a la izquierda.

Compartir:

POLÍTICA

El Partido Nacional a la deriva de la socialdemocracia y tecnocracia, a pesar de voces que quieren vender liberalismo.

En la jornada de hoy, Álvaro Delgado fue electo presidente del Directorio del Partido Nacional. Lo hizo envuelto en los habituales gestos de unidad y continuidad que caracterizan a la política partidaria uruguaya cuando hay poco y nada para renovar.

Delgado, quien hace apenas meses recorrió el país como candidato presidencial, vuelve ahora a la primera fila de la conducción partidaria para garantizar lo que mejor sabe hacer: sostener el statu quo. No sorprende entonces su frase, pronunciada con estudiada claridad: “No soy ni seré la derecha del Partido Nacional”.

La confesión revela mucho más de lo que oculta. Bajo la promesa de “modernidad” y “centro”, Delgado reafirma el rumbo de un nacionalismo cada vez más reacio a sacudirse la tibieza estatista que lo caracteriza desde hace décadas. Lejos de reclamar una administración austera, impuestos más bajos, desregulación real o libertad económica efectiva, el nuevo presidente del Directorio apuesta por la misma receta de siempre: retórica de eficiencia, un puñado de promesas tecnocráticas y ninguna intención de desmontar la pesada mochila de gasto público que aplasta a trabajadores y emprendedores por igual.

Quizás también te interese leer sobre una historia olvidada de traiciones internas durante la década de 1970.

En los corrillos blancos se escucha que la jugada es astuta: mantener contentos a los sectores progresistas dentro del Partido Nacional y no incomodar a los socios de la coalición. Pero para quienes esperaban que la victoria electoral del 2019 habilitara una derecha liberal capaz de dinamitar privilegios y devolverle la libertad a la gente, el liderazgo de Delgado es apenas la confirmación de una obviedad: sin derecha, no hay cambio.

| Redacción

Mientras tanto, la burocracia sigue intacta, el aparato estatal se alimenta de nuevos cargos y las reformas de fondo brillan por su ausencia. Delgado, a fuerza de declaraciones políticamente correctas, consolida un nacionalismo domesticado, más atento a no incomodar a la izquierda que a defender convicciones liberales que alguna vez, tímidamente, habitaron sus filas.

Quizás también te interese conocer un análisis irónico sobre jardines, arquitectura y socialdemocracia.

En definitiva, Álvaro Delgado no es —ni será— la derecha del Partido Nacional. Lo dijo él mismo. Y lo celebran, discretos, quienes saben que sin una derecha dispuesta a incomodar, la fiesta del gasto nunca termina.

➡️ Política

Más noticias:

También puede interesarte

Periodistas rechazan la derogación del Estatuto profesional

Medios nacionales de amplia trayectoria publicaron una solicitada firmada por más de 3.000 periodistas en defensa...

Deportivo Portugués jugará dos amistosos en el Valle ante Deportivo Madryn y Huracán de Trelew

Deportivo Portugués comenzó la pretemporada hace exactamente una semana con la mira puesta en poder competir de la...

Estoy muerta de miedo…: La abogada detenida en Brasil rompió el silencio tras ser detenida por gestos racistas

La Justicia de Río de Janeiro ordenó este jueves la prisión preventiva de Agostina Páez, una abogada argentina...

La Cámara Penal definirá el 10 de febrero una impugnación por abuso sexual en Comodoro

El próximo martes 10 de febrero, a las 12.00 del mediodía, la Cámara en lo Penal dará a...